DestinosTbilisi

El casco antiguo más bonito del Cáucaso

En la parte más estrecha del profundo valle del río Mtkvari, aparece esta ciudad de encanto, con muestras de la vida cultural, social y política de los georgianos.

Vistas desde el Fuerte Narikala



Georgia es un país con castillos, monasterios, grandes iglesias, citadelas y mucha cultura por descubrir. Ya nos habían adelantado otros viajeros con los cuales nos fuimos cruzando en este giro por el mundo, que su capital enamora!
Lo más pintoresco de Tbilisi es su casco antiguo. Casas típicas de múltiples colores construidas en la ladera de la montaña con balcones de madera ornamentados, repleto de tiendas y restaurantes en sus empinadas calles, que en forma de serpiente van circundando la cima, todo es un desorden muy ordenado jajajaja.

Siempre es mejor bajar las calles que subirlas. Por ello y para acceder a la gran estatua de la Madre de Georgia y al Fuerte Narikala contas con un Teleférico que con pocas monedas (2,5 Laris) en minutos estarás allí arriba. El teleférico se encuentra dentro de la red de transporte público de Tbilisi, por ello deberás de adquirir una tarjeta por única vez para recarga a un costo de 2 Laris, que la podres devolver en cualquier estación de Metro cuando te vayas y te reembolsan el dinero.
El Fuerte Narikala son las ruinas de una antigua fortaleza persa del siglo IV. Ahora bien, caminen con cuidado viajeros ya que, si bien su ingreso es gratuito, sus escaleras, torres, y demás lugares de altura no cuentan con barandas ni sistemas de seguridad, por ello es muy inseguro, a prestar atención al caminar más que a la foto, y hablando de foto las vistas de la ciudad desde allí son muy buenas.

Baños de Azufre



Para descender es muy fácil, desde la cima encontraras escaleras que te guiaran hacia abajo, en el camino podes visitar la Iglesia San George de Armenia, y podes darte un baño en las casas de baños estilo árabes, cuyas cúpulas inundan buena parte del barrio, pero no es un baño tradicional porque sus aguas contienen mucho azufre. Una hora en una sala privada te cuestan unos 40 USD (valor por la sala privada para dos o más personas), contienen dos duchas, una cama relajante con agua templada y una pileta muy caliente de agua con azufre, tan caliente que casi te imposibilita bañarte, una experiencia rara pero divertida, no la encontramos muy relajante que digamos, pero es verdad que después de ese baño vas a la cama. Frente a los baños verán un bonito minarete y, sobre todo, una fachada de azulejos con estrellas de Orbeliani, es la Mezquita.

A esta altura ya estarás más que enamorada o enamorado de este lugar.

Si continuas bajando, hacia el lado derecho te encontraras con el río Mtkvari, sus aguas marrones intensas vienen con fuerza. Cruza el puente y llegas al barrio Metekhi, una zona excepcional de viejas mansiones y hoteles con encanto desde donde se disfrutan de buenas vistas de la fortaleza (nosotros nos hospedamos en el Hotel Kopala). Allí la iglesia de Metekhi (S.XIII) junto a la estatua ecuestre del Rey Vakhtang Gorgasali es otro de esos rincones sumamente fotogénicos de Tbilisi. Pero haceme caso, apenas cruces el puente Metekhi, antes de tomar la calle que te llevara a la Iglesia, inmediatamente del otro lado del rio, hay un escaleras que te conduce a una antigua capilla bien junto a la margen del rio, con un encanto muy particular.

Iglesia de Metekhi



Otra manera de cruzar el río Mtkvari, es hacerla entre el viejo y el nuevo Tiblisi por el  moderno Puente Peatonal de la Paz construido en vidrio y acero con más de 150 metros de largo, de estilo modernista, que busca instalar comunicacionalmente la paz en el actual territorio georgiano. Apenas lo cruces al nuevo Tiblisi date un paseo por los jardines del Parque Rike. Te llamaran mucho la atención dos construcciones cilíndricas, aun no terminadas en el 2017, que serán una sala de concierto y exposiciones. 
Otra zona para recorrer es la Plaza de la República, en su centro obelisco que sostiene a un San Jorge dorado matando al dragón (donde en la época soviética estaba un Vladimir Lenin)  y dirigirte hacia  la Avenida Rustaveli cual se extiende a lo largo y a lo ancho como si fuera la Quinta Avenida neoyorkina o la madrileña Gran Via. Un museo imperdible sobre esta avenida es el Museo Nacional de Georgia (acordate que los lunes cierra), también se encuentra el Palacio de la Opera, el Edificio del Parlamento y comprarte algún regalito en alguna de sus tiendas.

Puente de la Paz



Sobre esta calle, frente al Palacio de la Opera, hay un reducto subterráneo que no se ve mucho, se llama Acharulebi, es un restaurante donde solo ofrecen el clásico khachapuri, plato típico georgiano de forma de ojo alargado, con masa al estilo pizza y en su interior relleno de muchísimo y riquísimo queso, se sirve caliente con el queso derretido, un huevo crudo y manteca para revolver todo con el queso……………….ufff delicia.

La ciudad de Tbilisi les va servir como base para explorar el resto del país, ya que muchos de sus destinos más interesantes están a un máximo de 2-3 horas de distancia.  Por ello, una jornada la destinamos para visitar Mtskheta, Javri, Gori y Uplistsikhe, hace click aquí para conocer más!!


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